jueves, 19 de marzo de 2009

Dentista


Hemos encontrado a la dentista perfecta. Trabajó en un hospital que nos encanta con niños altamente medicalizados y comprende perfectamente las fobias de nuestra hija.


En la primera cita se pasó dos horas, sí, dos horas de reloj, hablando con ella y consiguió mirarle los dientes, hacerle una radiografía panorámica y "limpiarle" los dientes con un algodón.


En la tercera cita consiguió limpiarle los dientes con un cepillo que iba con el torno.


En la tercera cita consiguió quitarle una caries (la más pequeña) y empastarle una muela.


Y nuestra querida hija hizo todo esto sin llantos, sin miedos y de forma totalmente voluntaria.


Estoy que no me lo creo.
Foto: Un gran agujero en la tierra: hoy hemos estado trabajando en el jardín.

viernes, 13 de marzo de 2009

Cita en Meniños


Bueno, al final llamé a Meniños, desesperada porque dentro de nada se cumple un año desde que entramos en la lista de familias en espera de un acogimiento y nos dieron una cita para ir a hablar con ellos.


Estoy agotada. Físicamente agotada, porque estoy todavía adaptándome al nuevo trabajo, que me deja molida, y emocionalmente agotada de hablar de esta adopción.


Pero, resumiento:


1) Les recordamos nuestro ofrecimiento porque siempre nos hemos quedado con la duda de que lo tuvieran claro.


2) Nos dijeron que sencillamente, *no tienen niños que se ajusten a nuestro ofrecimiento*.


3) Pero que nuestro ofrecimiento es muy amplio.


4) Y que nos tienen en cuenta según les van llegando los casos.


5) Nos pareció que les van llegando casos según se van revisando en los centros de acogida. Es decir, que no tienen acceso a la información de todos los niños, si no a la que les van mandando.


6) Nos dijeron que la comisión de tutela está pidiendo aclaraciones sobre los casamientos. Es decir, que cuando los técnicos proponen una familia para un niño, mandan un informe a la comisión y ahora la comisión ha cambiado el procedimiento y en vez de aceptar a la familia contestan pidiendo más información. Esto está retrasando los casamientos en unos meses.


7) Y que no hiciéramos caso de lo que se dice en los foros, que hay mucha desinformación. Yo de esto no sé nada porque no estoy en ningún foro de adopción o acogimiento. ¿Estais alguno/a? Decidme, que me muero de curiosidad, ¿qué se dice en los foros?


Y, por otra parte, como conocemos a mucha más gente de la que nos conviene, hemos sabido que acaban de dar un niño en acogimiento a una pareja de lesbianas.


Así que por eso no es.


Estamos pensando en ampliar nuestro ofrecimiento para incluir niños y niñas sin discapacidad y sin enfermedades crónicas. Pero por ahora vamos a esperar un poquito.


Foto: témperas y un gran papel amarillo. A mi querida hija le encanta dibujar.

lunes, 2 de marzo de 2009

Una carga


El otro día estaba hablando con mi nueva jefa, E, y, cómo no, salió el tema de nuestra adopción. Cuando E supo que nuestro ofrecimiento es para un niño o una niña con discapacidad o enfermedad crónica su pregunta fue:


"¿Y no te da miedo que sea una carga para tu hija en el futuro?"


La gente siempre piensa en las personas con discapacidad como una carga, como *dependientes*. Y sin embargo, las personas sin discapacidad se supone que somos *independientes*.
¿Cómo sé yo que mi querida hija no se va a meter en drogas o cualquier otra cosa y acabará siendo una carga para mi futuro hijo/a con discapacidad?
He estado pensando mucho en esto y he llegado a la siguiente conclusión:
Todas las personas tenemos la capacidad, el derecho y el deber de crear riqueza y participar de la riqueza que creamos.
La sociedad tiene la capacidad, el derecho y el deber de crear las situaciones necesarias para que todas las personas podamos crear riqueza, empezando por la educación de todos los niños y niñas, y siguiendo por la abolición de toda discriminación en el mundo laboral y empresarial.
Pero a E le tocó la respuesta corta: "No".
Foto: los crocos ya florecen en mi jardín.

jueves, 12 de febrero de 2009

Mi padre y su novia vienen de visita


Y entre pasar tiempo con ellos, adaptarme al nuevo trabajo, seguir con el antiguo y todo lo demás, no he tenido mucho tiempo de actualizar el blog.

Pero estoy feliz porque todo va sobre ruedas. El sábado bautizan a mi sobrina y por una vez mi querida esposa no trabaja. Aunque odio este tipo de ceremonias, me sorprendo a mi misma anticipando ésta con ganas y alegría. Será que el sábado es el único día que no tengo que trabajar en nada y puedo ser sólo madre, esposa y persona.
Fuimos al dentista y nos dijo que nuestra querida hija necesita dos pulpotomías y dos coronas. Se puede hacer con sedante, pero a la vista del pollo que montó de puro pánico, recomiendan hacerlo con anestesia total "leve", lo que significa preoperatorio, noche de hospital, anestesia y etcétera, a parte de las pulpotomías y las coronas. Y todo por lo privado, o sea una millonada. Ya os digo que no tenemos el dinero, pero por si a caso he pedido un presupuesto.
Ahora toca ver a otros dentistas para tener más opiniones, y también ver si se puede hacer por la Seguridad Social. Al parecer, en el H. Niño Jesús de Madrid hacen intervenciones odontológicas con anestesia.
Por un lado no me gusta nada la idea de la anestesia general, pero por otro creo que podría ser la forma menos traumática para mi hija. ¿Qué os parece? ¿Se os ocurren otras alternativas?
Foto: los pies de mi querida hija con las punteras que usa en sus clases de gimnasia rítmica (o, según su abuelo, que se chupó una hora entera de clase aplaudiendo cada vez que era menester, gimnasia "arrítmica").

viernes, 30 de enero de 2009

Un nuevo trabajo


El lunes empiezo en un nuevo trabajo. Estoy muy ilusionada y al mismo tiempo tengo miedo, como suele pasar en estos casos.
Nuestra querida hija tiene que volver al comedor, cosa que no le hace ninguna gracia, y a nosotras tampoco. Pero lo bueno es que me da tiempo a llevarla al cole por las mañanas y recogerla después de comer.
Ya os contaré cómo me va.
Foto: dos violetas africanas llenas de flores rosas justo a la ventana del cuarto de baño. Me encantan las plantas, pero no tengo tiempo para cuidarlas.

viernes, 23 de enero de 2009

Caries


El otro día fuimos al dentista:

Dentista: ¿Venís por algo en concreto? ¿Se queja de algo la niña?

Yo: No. Queríamos venir antes de que tenga nada para que la visita le resulte agradable y no coja miedo. Es la primera vez que viene y le tiene fobia a los médicos.

Mi querida hija se sienta en el sillón y se pone tensa.

QH: No, no. No quiero. Quiero irme. No. ¡Mamá!

Yo me acerco. Le doy la mano. Intento calmarla. La dentista le enseña el espejo con la que la va a mirar. QH comprueba que no hace daño. Hacemos como que miramos los dientes de su muñeco, hasta que QH se ríe "Pero si no se le abre la boca". Finalmente, deja que la dentista le mire.

D: Um... um... Tiene unas machas marrones en los dientes. ¿Lo has notado?
Yo (presintiendo que no voy a oir nada bueno): Sí...
D: Son zonas donde el diente no tiene casi esmalte y sin esa protección, se le hacen caries muy fácilmente. De hecho, tiene dos.
Yo: ¡Dos caries!? Pero si se cepilla todos los días y no come casi azúcar y...
D: Sí, pero con el esmalte así va a tener caries de todas formas.
Yo: ¿Y porqué tiene el esmalte así?
D: Es difícil de decir. ¿Hubo algún problema durante el embarazo?
Me lo pienso y decido que cuando una mujer se ve obligada a abandonar a su bebé se puede asumir con cierta seguridad que el embarazo no fue perfecto.
Yo: Probablemente.
D: Vamos a tener que empastarlas.
No creo que mi querida hija sea capaz de oir el ruido que hace un torno sin tener una crisis de ansiedad.
Así que ahora me toca buscar un dentista que esté dispuesto a drogar a mi hija con grandes dosis de tranquilizantes y anestesia antes de tocarle los dientes.
Ya os contaré.
Foto: dos pies sobresalen del respaldo de un sofá. Mi querida hija piensa que es fantástico tirarse al sofa en plan kamikaze.

martes, 20 de enero de 2009

Amor y miedo


Ayer mi hija no fue al colegio. Nos fuimos las tres al dentista, en plan familia. Después fuimos a desayunar. Cuando terminó su tostada, nuestra querida hija se fue a jugar a la zona de juegos para niños y nosotras nos quedamos terminándonos el café. Después yo me fuí al baño. Al volver, mi querida esposa me contó lo que sigue.

Nuestra hija se había acercado a ella mientras yo no estaba y había preguntado por mí. Mi querida esposa le dijo que estaba en el baño y que ahora volvía.

Querida hija: "Tú no te vayas, ¿eh? No me dejes sola."

Querida esposa: "No me voy a ir, cariño."

QH: "No te vayas, ¿eh? No te vayas."

Querida esposa: "Pero bebé, ¿yo me he ido alguna vez y te he dejado sola? ¿Cuándo mamá y yo nos hemos ido y te hemos dejado sola?"
Nuestra querida hija no contestó y se fue a jugar.
Nuestra querida hija llegó al orfanato recién nacida. Un año después, unas desconocidas (nosotras) se la llevaron de allí y ya no volvió a ver a los niños y las mujeres con las que había convivido. Al año siguiente, su hermano (nuestro hijo Número 1) se murió repentinamente, dejándola sola otra vez.
La mayoría de gente piensa que nuestra querida hija no se acuerda de nada de esto y que por lo tanto no puede afectarle. Incluso si se acordara, la opinión general es que al ser tan pequeña no ha podido afectarle o si le afectado, se recuperará pronto, porque "los niños son como chicle". Y en el peor de los casos, al ser nuestra hija tan inteligente y madura, lo superará sin problemas y no hay más vueltas que darle.
La mayoría de la gente piensa que, por lo tanto, no hay que darle ninguna importancia a todo esto. Es más, que darle importancia es malo, ya que la niña podría llegar a pensar que tiene algún tipo de pasado. Fíjate tú qué tontería, ¿cómo va a tener una niña tan pequeña un pasado?
La mayoría de la gente es cobarde. Prefiere ignorar la realidad y fingir que todo va bien. Piensa que "si lo ignoro, desaparecerá".
La mayoría de la gente no se da cuenta de que nuestra querida hija es prematuramente madura y que no hay nada que no daríamos porque fuera más infantil y despreocupada.
La mayoría de la gente no quiere entender que la inteligencia está sobrevalorada y que si nuestra querida hija fuera algo menos inteligente, entendería menos lo que pasa a su alrededor y sería mucho más feliz.
Es verdad que parece que nuestra querida hija no tiene recuerdos conscientes de estos sucesos. Pero eso no significa que no haya aprendido de ellos.
Nuestra querida hija no piensa, sino *sabe* que la gente a la que más quiere desaparece de pronto, sin previo aviso y sin explicación. Le ha pasado tres veces en sólo dos años y además, en los dos años más importantes de su vida.
"¿Cuándo nos la ganaremos?" dice mi querida esposa. "¿Cuántos años tendremos que quererla y estar ahí constantemente, demostrándole que no nos vamos para que por fin nos crea?"
Muchos años, creo yo. Toda una vida. Y si al final conseguimos que aprehenda que no todo el mundo va a abandonarla, habremos cumplido nuestra responsabilidad más importante como madres.
Pero es un proceso muy largo y mi mayor miedo es que no lo consigamos nunca.
Foto: las manos de mi querida hija sujetando una decoración destinada a marcar el lugar de aterrizaje del trineo de Papá Noel.